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jueves, 5 de abril de 2012

Hotel Puerta América, un espacio firmado por 19 diseñadores y arquitectos en Madrid
                 
                   El Hotel Silken Puerta América de Madrid es un hotel de 5 estrellas inaugurado en 2005 que tiene la singularidad de estar diseñado por conocidos arquitectos y diseñadores, cada uno de los cuales ha dado un toque diferenciador a cada una de sus partes.          
Archivado en: Arquitectura, hotel, hotel puerta america, madrid

Lo primero que destaca de este hotel de cinco estrellas es su llamativa y colorida fachada que firmada por el arquitecto Jean Nouvel, autor entre otras obras de la Torre Agbar de Barcelona, no deja indiferente a nadie. Contiene fragmentos del poema Libertad de Paul Éluard en varios idiomas.

Pero no es lo único destacado, en el diseño del mismo han colaborado varios de los más reconocidos profesionales internacionales en los campos de la arquitectura y el diseño. Por ello cada una de sus doce plantas está diseñada por un estudio diferente, con un concepto diferente de habitación, jugando con diversos materiales, colores y formas.
El garaje está diseñado por la arquitecta italiana Teresa Sapey, con una impresionante juego de colores y grafismos, según ella misma cuenta,  ha tratado de contar una historia sobre el derecho de cada uno a vivir la vida como mejor le parezca.

John Pawson, arquitecto inglés, es el encargado del hall y los salones de la planta principal, en los que predomina la madera como elemento decorativo para crear un espacio amplio en unas dimensiones un tanto reducidas.









La primera planta está firmada por Zaha Hadid, arquitecta nacida en Irak ganadora del premio Pritzker. El diseño de los pasillos y las habitaciones es fluido, de líneas atrevidas, un tanto futuristas y lleno de curvas sinuosas en el que destaca el blanco como color principal.



El reconocido Norman Foster es el encargado de la segunda planta, donde ha creado según sus propias palabras un perfecto santuario urbano inspirado por la paleta de materiales del escultor vasco Eduardo Chillida. Un proyecto que huye de lo recargado y que evoca lujo y sensualidad mezclando el vidrio con la calidez de la moqueta y el cuero.











La tercera planta es obra del inglés David Chipperfield, en ella propone un estilo sencillo pero lujoso, de formas geométricas y contrastes de colores en blanco y negro.


 

Plasma Studio consiguió el proyecto de la cuarta planta mediante un concurso, las formas geométricas y los materiales fríos como el acero inoxidable son sus señas de identidad.





Los sevillanos Victorio & Lucchino han buscado una atmosfera lujosa y confortable para la quinta planta con algunos detalles únicos: paredes de laca negra, butacas de terciopelo, dos esfinges de mármol,.. Pero sobre todo han cuidado con detalle la gran variedad de tejidos para el mobiliario de cada una de las habitaciones de  la planta.






Marc Newson ha optado por madera lacada en rojo brillante para la sexta planta, con suelos de moqueta y mármol. La atmosfera creada es sugerente, moderna y relajada. En las habitaciones destaca el cuero usado en los cabeceros de las camas y las mesillas de noche.





 
Las formas redondeadas y sinuosas de la séptima planta son obra de Ron Arad. En las paredes destacan pantallas que proyectan diferentes imágenes en color que contrastan con el blanco de las paredes.




En la octava planta destacan las paredes de luces que cambian según el movimiento del huésped, el diseño es de la escocesa Kathrin Findlay. Las habitaciones son un espacio único, sin puertas ni paredes en el que destacan las camas suspendidas del techo.








Richard Gluckman ha diseñado la novena planta bajo el concepto “box within a box” usando materiales industriales como el aluminio, el plástico, el vidrio o el metacrilato y jugando con las texturas para buscar color y distintas sensaciones.





En la décima planta se nota la influencia japonesa de su autor Arata Isozaki, que mezcla a la perfección con los materiales y colores más actuales y propios de occidente. Cabe destacar el baño y la ducha, realizados en madera,  que se encuentran juntos según las costumbres niponas.











Javier Mariscal y Fernando Salas han querido transmitir alegría e imaginación en el diseño de la plana undécima, y lo han buscado llenando de color paredes y suelos. Las habitaciones son sencillas, sin grandes alardes para conseguir un resultado contenido, funcional y perdurable.











La planta duodécima y el ático están firmados, al igual que la fachada, por Jean Nouvel.
En la planta intenta mezclar fotografía y arquitectura para conseguir un lugar muy sugerente donde vivir momentos excepcionales. Las paredes contienen la obra fotográfica de los fotógrafos Nobuyoshi Araki y Roland Fleischer. Mientras que las habitaciones pueden ser reordenadas mediantes grandes paneles con el objetivo de que el cliente cree su propia disposición.









En el ático nos encontramos con el gimnasio, la piscina, Skynight Bar y un mirador desde el cual poder observar el paisaje completo de Madrid.

martes, 27 de marzo de 2012

"Menos en Más"


Esta frase, acuñada por el arquitecto alemán, Mies Van der Rohe sentó las bases de lo que hoy conocemos como minimalismo y estableció los cánones de la estética contemporánea tanto en arquitectura como en diseño.



Los preceptos básicos de esta corriente son: utilizar colores puros, asignarle importancia al todo sobre las partes, utilizar formas simples y geométricas realizadas con precisión mecánica, trabajar con materiales industriales de la manera más neutral posible y diseñar sobre superficies inmaculadas.

Hoy he estado viendo fotos de algunos de sus diseños, y aunque brevemente, me ha parecido acertado hablaros de Van der Rohe (que no jugó en el R.Madrid) y de sus sillas…

Solía decir Mies Van del Rohe, allá por la Bauhaus, que “Es más difícil diseñar una silla que un rascacielos”, y algo de razón debía tener. En tan sólo cinco años, entre 1.927 y 1.931, diseñó y llevó a cabo más de veinte proyectos de inmobiliario complementario a los diversos edificios que levantaba, y eso que ya andaba liado el hombre con sus clases en la susodicha Bauhaus...

Van der Rohe no sólo pensaba en el continente, sino igualmente en el contenido, creía en la conexión mueble-edificio, y así los realizó para los apartamentos del complejo Weissenhof, en los de Stutgart (1927) y en el pabellón alemán en la Feria Universal de Barcelona (1929). Con ello, quizás sin ser muy consciente de ello, marcó el futuro del diseño.

Sus sillas y mesas parten de una simplicidad formal brutal, no son complejos diseños, sino que parte de la sencillez, del detalle, al que une el uso del acero como material primordial. Del acero tubular, estético, y del acero simple, resistente (como hizo con la “Silla Barcelona”), sin perder, en ningún momento, ni una sola pizca de elegancia…